Homenaje a Saramago – Fragmentos de “El Evangelio según Jesucristo”

“(…) Tiene sobre la cabeza, que resplandece con mil rayos, más que el sol y la luna juntos, un cartel escrito en romanas letras que lo proclaman Rey de los Judíos, y, ciñéndola, una dolorosa corona de espinas, como la llevan, y no lo saben, quizá porque no sangran fuera del cuerpo, aquellos hombres a quienes no se permite ser reyes de su propia persona.”

“(…) Al contrario de José, su marido, María no es piadosa ni justa, pero no tiene ella la culpa de estas quiebras morales, la culpa es de la lengua que habla, si no de los hombres que la inventaron, pues en ella las palabras justo y piadoso, simplemente, no tienen femenino.”

“Las fuerzas de José cedieron de golpe ante el desastre. Como un ternero fulminado, de aquellos que vio sacrificar en el templo, cayó de rodillas y, con las manos contra el rostro, se le soltaron de una vez todas las lágrimas que desde hacía trece años venía acumulando, a la espera del día en que pudiera perdonarse a sí mismo o tuviera que enfrentarse con su definitiva condena. Dios no perdona los pecados que manda a cometer.

José no regresó al almacén, había comprendido que el sentido de sus acciones estaba perdido para siempre, ni el mundo, el propio mundo, tenía ya sentido, el sol iba naciendo y para qué, Señor, en el cielo había mil pequeñas nubes dispersas en todas las direcciones como las piedras del desierto.

Viéndolo allí, secándose las lágrimas con la manga de la túnica, cualquiera pensaría que se le había muerto un pariente entre los heridos recogidos en el almacén, y lo cierto es que José estaba llorando sus lágrimas naturales, las del dolor de la vida. “

“(…) Ahora, con el corazón más libre de preocupaciones, pensó que estaría bien preguntarle a María cómo iba de dolores, pero no pronunció palabras, recordemos que todo esto es sucio e impuro, desde la fecundación al nacimiento, aquel terrorífico sexo de mujer, vórtice y abismo, sede de todos los males del mundo, el interior laberíntico, la sangre y las humedades, los corrimientos, el romper de las aguas, las repugnantes secundinas, Dios mío, por qué quisiste que estos tus hijos dilectos, los hombres, nacieran de la inmundicia, cuánto mejor hubiera sido, para ti y para nosotros, que los hubieras hecho de luz y trasparencia, ayer, hoy y mañana, el primero, el de en medio y el último, así igual para todos, sin diferencia entre nobles y plebeyos, entre reyes y carpinteros, sólo colocarías una señal terrible sobre aquellos que, al crecer, estuviesen destinados a volverse, sin remedio, inmundos.”

“Mil veces la experiencia ha demostrado, incluso en personas no particularmente dadas a la reflexión,  que la mejor manera de llegar a una buena idea es ir dejando que fluya el pensamiento al sabor de sus propios azares e inclinaciones, pero vigilándolo con una atención que parezca distraída, como si se estuviera pensando en otra cosa, y de repente salta uno sobre el inadvertido hallazgo como un tigre sobre su presa.”

“Habló el ángel, La paz sea contigo, mujer de José, sea también la paz con tu hijo, él y tu afortunados por tener casa en esta cueva, ya que, de no ser así, estaría ahora uno de vosotros destrozado y muerto, mientras el otro se hallaría vivo pero despedazado. Dijo María, Oí los gritos. Dijo el ángel, Sí, sólo los oíste, pero un día los gritos que no has dado han de gritar por ti, y antes de ese día oirás gritar mil veces a tu lado.”

“(…) y todos nosotros, dondequiera que estemos y quienquiera que seamos, no hacemos más en la vida que ir buscando el lugar donde quedarnos para siempre.”

“(…) Entendido queda que la palabra que define exactamente este complicado ovillo es remordimiento, pero la experiencia y la práctica de la comunicación, a lo largo de las edades, ha venido a demostrar que la síntesis no pasa de ser una ilusión, es así, con perdón, como una invalidez del lenguaje, no es querer decir amor y que la lengua no llegue, es tener lengua y no llegar al amor.”

“(…) Fue ayer, y es lo mismo que si dijéramos, Fue hace mil años, el tiempo no es una cuerda que se pueda medir nudo a nudo, el tiempo es una superficie oblicua y ondulante que sólo la memoria es capaz de hacer que se mueva y aproxime.”

“(…) la ausencia es también una muerte, la única e importante diferencia es la esperanza.”

“(…) Jesús se calzó las zapatillas empapadas y se puso de pie, haciendo que el agua saliera de entre los lados, como si apretara una esponja. Mucho se reiría la mujer, si aquí viera, al encontrarse con estas grotescas zapatillas, pero bien podría ser que esta risa de burla no durase mucho, cuando los ojos de ella subieran por el cuerpo de Jesús, adivinando las formas que la túnica esconde, y se detuvieran a mirar los ojos de él, doloridos por causas antiguas y ahora, por una nueva razón, ansiosos. Con pocas o ninguna palabra, el cuerpo de ella volverá a desnudarse y cuando haya sucedido lo que de estos casos siempre hay que esperar, ella le quitará las sandalias con gran cuidado, curará las heridas poniendo en cada pie un beso y envolviéndolos después, como capullo de seda, en sus propios cabellos húmedos.”

“(…) sólo falta que Jesús, mirando aquel cuerpo abandonado por el alma, tienda hace él los brazos como el camino por donde ella ha de regresar, y diga, Lázaro, levántate, y Lázaro se levantará porque Dios lo ha querido, pero es en este instante, en verdad último y final, cuando María de Magdala pone una mano en el hombre de Jesús y dice, Nadie en la vida tuvo tantos pecados que merezca morir dos veces, entonces Jesús dejó caer los brazos y salió para llorar.”

Suma de Letras, Madrid, 2001

12 pensamientos en “Homenaje a Saramago – Fragmentos de “El Evangelio según Jesucristo”

  1. yo soy capaz de vender mi alma al diablo (dos veces) por escribir una frase como la del final: …cuando María de Magdala…

  2. si jja. deja en el estomago un pequenho remolino hecho de ganas de llorar.

  3. walter: nadie en la vida tuvo tantas virtudes que merezca tener dos almas para revender, pero si Jesús lloró, todos podemos

  4. yuki: el diablo también lloró cuando se dio cuenta que había comprado dos veces la misma porquería

  5. es cierta entonces la frase de que el diablo sabe más por viejo! Te tocó un demoño jovencito

  6. esto parece la escena de los dos ultimos, q se quedaron jugando cartas en el bar. coraje! no les dejaremos solos, nos fuimos solo a buscar ( al menos yo) què apostar. =)

  7. aida: yuki también se fue, detrás del diablo, que parece que no quiere hacer negocio

  8. siempre que el diablo sea jovencito, ahí estaré con elsito

  9. Vendo: aptitud discutidora de tallerista, joya oriental, nunca taxi, demonios abstenerse.

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