El día en el que su sombra la abandonó, Lucrecia Benavides perdió todos sus recuerdos. Ya no se acordaba de nada. No sabía hacer nada. No sabía vivir. Cuando notó su ausencia por primera vez, al despertar tras una pesadilla martirizante, Lucrecia se levantó y sintió que sus pasos no tenían sonido. Pisó con más fuerza, pero no oyó nada. Miró para atrás y fue entonces cuando notó que su sombra ya no estaba. Sintió mareos y náuseas. No entendía lo que estaba pasando.
Luego de unos minutos de severa confusión, entró en pánico, sudó y se meo encima. Trató de calmarse, pero no pudo. Prendió y apagó las luces de su casa, tratando de jugar con alguna posible sombra. Pero, no, solo su sombra se había ido; las otras seguían ahí campantes. Eso le puso aún más nerviosa.
The SpongeBob SquarePants Movie move Luego de un baño de agua helada, salió a deambular por las calles más oscuras del pueblo, se comió las uñas una a una hasta ver sangre en sus dedos temblorosos y suspiró incontables veces murmurando palabras sin significado. No recordaba nada. ¿Qué había pasado? Temía considerar la idea de que su sombra la había abandonado.
Después de varias décadas de interminables peleas y persecuciones entre su sombra y ella, Lucrecia se sentía vacía, incompleta, sin ella. Dependía de ella para todo. Ahora, ya no sabía qué hacer. Cada paso que daba sonaba como si estuviese pisando algo hueco, como si caminase sobre latas de atún vacías. Cada paso que daba le molestaba, sentía que podía quedar paralítica en cualquier momento. Sentía que no tenía un eje que la sostuviera, que no tenía equilibrio, que se caería al vacío para siempre.
Ya no estaba esa sombra incondicional que seguía sus pasos, paso a paso, subrayando los trayectos que Lucrecia dibujaba sin siquiera saberlo. Era su sombra quien la guiaba. Lucrecia Benavides ya no sabía dónde quedaban los lugares, las despensas, las iglesias, las casas de moda, las librerías, las bibliotecas. Ya no sabía el nombre de su calle, ni su numero de teléfono, el cual había sido desconectado por falta de pago seis meses atrás. De poco estaba olvidando quién era ella.
¿Qué había pasado con la sombra de Lucrecia? Ella quería estar segura de que alguien la había secuestrado, que alguien le había hecho daño, ya que no era normal que su sombra ya no estuviese junto a ella. Jamás la abandonaría así nomás. Eso quería creer. Pero éste era un claro caso de abandono.
Trataba de recordar si habían peleado, pero su mente estaba en blanco. No tenía recuerdos, simplemente se habían ido con su sombra.
Pobre Lucrecia. Hay días en que se la ve en la plaza del pueblo hablando sola y mirando siempre para atrás. A ver si a su sombra se le ocurre volver y devolverle todos sus recuerdos.
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La consigna en sí no se encuentra aprovechada. Se tomó la consigna para otra cosa, fue una excusa, digamos. No está mal, es sólo mi comentario a la adecuación del texto a la consigna.
Subrayé todas las frases que me parecen repeticiones, tema que ya venimos viendo en los textos de Pilar. En ese tratar de afirmar una idea, con las repeticiones, se va diluyendo más que otra cosa y puede llegar a cansar. Pareciera que no hay confianza en el lector. Creo que se quiere decir demasiado sin mostrar lo que ocurre y cómo ocurre. No basta con decir, sobre todo en este tipo de textos cuando algo extraño sucede al personaje.
Por otro lado, existen dos cosas bastante fuertes en el texto y que al tratarse en conjunto pierden fuerza: la pérdida de la sombra y la de los recuerdos. Ambas pérdidas se han trabajado mucho en los más variados textos, lo cual no es razón para no volver a tratar estas ideas, pero hay que hacerlo de manera más potente, más propia quizá (encontrar torsiones nuevas en temas viejos puede ser muy interesante). No me parece que ambas guarden mucha relación entre sí. Si embargo, para mí es mucho más interesante la pérdida del sonido de los pasos. Creo que eso, sólo eso, puede llegar a justificar plenamente un texto.
El día en el que su sombra la abandonó, Lucrecia Benavides perdió todos sus recuerdos. Ya no se acordaba de nada. No sabía hacer nada. No sabía vivir. Cuando notó su ausencia (¿la de los recuerdos?) por primera vez, al despertar tras una pesadilla martirizante, Lucrecia se levantó y sintió que sus pasos no tenían sonido. Pisó con más fuerza, pero no oyó nada. Miró para atrás y fue entonces cuando notó que su sombra ya no estaba. Sintió mareos y náuseas. No entendía lo que estaba pasando.
Luego de unos minutos de severa confusión, entró en pánico, sudó y se meo (meó) encima (¡!) An American Tail video . Trató de calmarse, pero no pudo. Prendió y apagó las luces de su casa, tratando de jugar con alguna posible sombra. Pero, no, solo (sólo) su sombra se había ido; las otras seguían ahí campantes. Eso le puso aún más nerviosa.
Luego de un baño de agua helada, salió a deambular por las calles más oscuras del pueblo, se comió las uñas una a una hasta ver sangre en sus dedos temblorosos y suspiró incontables veces murmurando palabras sin significado. No recordaba nada. ¿Qué había pasado? Temía considerar la idea de que su sombra la había abandonado. (eso ya es medio evidente y ponerlo en esos términos me parece un poco ingenuo ya a esta altura del cuento)
Después de varias décadas de interminables peleas y persecuciones entre su sombra y ella, Lucrecia se sentía vacía, incompleta, sin ella. Dependía de ella para todo. Ahora, ya no sabía qué hacer. Cada paso que daba sonaba como si estuviese pisando algo hueco, como si caminase sobre latas de atún vacías. Cada paso que daba
le molestaba, sentía que podía quedar paralítica en cualquier momento. Sentía que no tenía un eje que la sostuviera, que no tenía equilibrio, que se caería al vacío para siempre. (hay dos repeticiones aquí muy cercanas; se podría tratar de dejar de usar el verbo “sentir”, se repite bastante en los textos) Appurush?do dvd
Ya no estaba esa sombra incondicional que seguía sus pasos
, paso a paso, subrayando los trayectos que Lucrecia dibujaba sin siquiera saberlo (me parece linda la imagen de subrayar los trayectos por parte de la sombra, pero la anterior le quita fuerza porque es casi un lugar común) Bird on a Wire movie download . Era su sombra quien la guiaba. Lucrecia Benavides ya no sabía dónde quedaban los lugares, las despensas, las iglesias, las casas de moda, las librerías, las bibliotecas. Ya no sabía el nombre de su calle, ni su numero (número) de teléfono, el cual había sido desconectado por falta de pago seis meses atrás. De (a) poco estaba olvidando quién era ella.
¿Qué había pasado con la sombra de Lucrecia? Ella quería estar segura de que alguien la había secuestrado, que alguien le había hecho daño, ya que (se podría obviar lo subrayado, le da un tono que no es narrativo sino más bien de ensayo o artículo) no era normal que su sombra ya no estuviese junto a ella. Jamás la abandonaría así nomás. Eso quería creer. Pero (hay que cuidar el uso innecesario de los “pero”) Tamara hd The Return of Godzilla movie éste era un claro caso de abandono.
Trataba de recordar si habían peleado, pero su mente estaba en blanco. No tenía recuerdos Goodbye Bafana , simplemente se habían ido con su sombra.
Pobre Lucrecia. Hay días en que se la ve en la plaza del pueblo hablando sola y mirando siempre para atrás. A ver si a su sombra se le ocurre volver y devolverle todos sus recuerdos. Killer Wave rip
Hola! Muy lindo cuento, Pilar. Pobre de Lucrecia en verdad. Hay frases que me gustaron mucho como la parte que decis que sus pasos eran sobrayados por su sombra; lo pasos huecos; y al final la pobre lucrecia hablando y buscandole a la vez a su sombra.
A modo de contribución opino que como en un texto pasado sentí algunas ideas repetidas, cosas que ya están entendidas en el texto y las volvés a citar. Y me permito una sugerencia para el texto, esa parte donde decís que Lucre se come las uñas hasta hacerlas sangrar, creo que podrías citar el pensamiento de Lucre en ese momento, algo así como: Sangre.”Sigo viva, pero sin sombra.” O algo por el estilo, digo. De cualquier manera creo tambien que hay una historia. Se siente que hay más. Quiza una temporada de Lucre en algñun siquiatrico con el síndrome de la sombra muerta o fugitiva.
Hola Pilar!, comienzo a leer otra vez, porque anduve desconectada de este espacio.
A mi me gusta la historia entre Lucrecia y su sombra, es muy interesante. Y coincido con Santi en que la historia da para más. A mi se me ocurrió la idea de Lucrecia saliendo a buscar desesperadamente a su sombra y robándose la de otro.
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